Había una vez, una pricesa que era muy feliz con su vida y no creía en el amor, que no esperaba un pricipe azul y que esperaba que pasara como en un cuento, pero el error esque esto sí es un cuento.
Un buen día, a la puerta del castillo, que era enorme, llamaron los del reino de en frente, era el rey diciendo que su hijo quería esposa y que ya eran lo suficientemente mayores para tener un boda. La princea se enteró y le dijo a su padre que no, que ella no queria marido y que estaba muy bien así, que pasaba de amor, su padre le dijo que estaba muy equivocada, que el quería nietos y que el otro principe valía la pena.
Cuando llego el dia de la boda, él la vio a ella y ella le vio a él... os imaginaréis lo que paso.
Estaban los dos con la sonrisa que les llegaba hasta el final de la coronilla. Cuando se besaron, sintieron que volaban, que nada les podría separar y que querían pasar juntos el resto de su vida, y así fue.
Lo que la princesa no sabía esque había otra, otra ella, el quería una pricesa por capricho, pero despues, la chica humilde del pueblo estaba con el cuando la princesa se iba de casa.
Moraleja: nunca va ser lo que parece.
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